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16 Abril / Propuesta de los Pueblos Indígenas de América a los gobiernos de los Estados OEA

Los
Pueblos, Naciones y Organizaciones Indígenas de Sudamérica,
Centroamérica, Norteamérica y el Caribe, presentamos en este documento
nuestras principales preocupaciones y nuestras propuestas a los 34 jefes
de Estados miembros de la OEA que se reunirán en Cartagena, Colombia
los días 14 y 15 de abril de 2012, en el marco de la VI Cumbre de las
Américas, que tiene como lema: “Conectando las Américas: Socios para la
prosperidad”.
IV Cumbre de
Líderes Indígenas de Las Américas – CLIA. Tejiendo Alianzas por la
defensa de la Madre Tierra. Cartagena de Indias, Colombia, 10 al 13 de
abril En las Américas viven entre 45 y 50 millones de personas
pertenecientes a más de 400 pueblos indígenas que conservan sus propios
idiomas, visiones del mundo y formas de organización social y política,
lo cual convierte a nuestro continente en heredero de una gran
diversidad de culturas, de idiomas, de pueblos y de nacionalidades
indígenas.
En las últimas décadas los derechos y el
carácter pluriétnico y pluricultural de los Estados americanos han sido
reconocidos en la gran mayoría de sus constituciones políticas. Otros
países de la región como Bolivia y Ecuador se han constituido en Estados
plurinacionales, reconociéndoles a los pueblos milenarios el carácter
de naciones. En el mismo sentido, un importante número de instrumentos
políticos y jurídicos que reconocen los derechos de los pueblos
indígenas, han sido ratificados y avalados por los diferentes países.
No obstante, estudios sobre pobreza en
la región concluyen que, a pesar de la creciente influencia política de
los pueblos indígenas, éstos muestran pocos avances en materia económica
y social, continúan sufriendo altos niveles de pobreza, menor educación
y mayor incidencia de enfermedades y discriminación en comparación con
otros sectores vulnerables. La situación para niñas, niños y
adolescentes en Bolivia, Perú y Ecuador es de riesgo alarmante, ya que
son víctimas de explotación sexual y laboral, y padecen las peores
formas de trabajo infantil. Adicionalmente, los pueblos indígenas que
viven en países en situación de conflicto o zonas fronterizas enfrentan
desafíos adicionales derivados del narcotráfico, la militarización de
sus territorios y la pérdida de sus espacios de desarrollo y
reproducción social, cultural y económica.
En Colombia esta situación se agrava por
el riesgo de exterminio físico y cultural, generado entre otros, por
los impactos del conflicto armado interno.
La situación de los pueblos indígenas en
las Américas se empeora con la militarización creciente, la
criminalización de las protestas sociales, en especial las efectuadas
por las organizaciones indígenas. También resulta de gran preocupación
para los pueblos indígenas de la Américas, las políticas de desarrollo,
en particular las políticas extractivistas: la minería por ejemplo, es
un problema global que genera despojo territorial, desintegración,
rompimiento del tejido social y exterminio de los pueblos.
Teniendo en cuenta lo anterior,
exhortamos a todos los Estados de las Américas a que implementen, junto
con los pueblos indígenas, las siguientes propuestas y recomendaciones:
PROPUESTAS Y RECOMENDACIONES
En relación con la participación de los
pueblos indígenas en la OEA, manifestamos que las actuales reglas de
participación en este organismo no incluyen a nuestros pueblos, por lo
cual, se recomienda:
a) Que en la OEA se instituya una
instancia que garantice la interlocución política entre los Estados
partes y los pueblos indígenas de las Américas. Se recomienda la
constitución de un Grupo de Expertos Indígenas, quienes en coordinación
con la OEA, propondrán los lineamientos sobre esta instancia de
interlocución.
b) Fortalecer las instancias de
protección de los derechos humanos de la OEA (Comisión y Corte
Interamericana de Derechos Humanos), y evitar que se promuevan
enfrentamientos y tensiones por la protección de derechos humanos de los
pueblos indígenas versus el desarrollo económico de los Estados.
c) Constituir a grupo de autoridades
indígenas de pueblos de las Américas en un órgano consultor y/o
consejero de los Jefes de Estados las Américas, para que el punto de
referencia de sus decisiones posea el sentido de vida y de armonía de
los pueblos indígenas.
En relación con los instrumentos
jurídicos, los pueblos y organizaciones indígenas reconocemos los
avances en la jurisprudencia de la Comisión y la Corte Interamericana de
Derechos Humanos para la protección de nuestros derechos. No obstante,
insistimos en la necesidad de contar con herramientas jurídicas y
políticas en el sistema interamericano.
Por lo anterior se recomienda:
a) Aprobar de manera urgente la
Declaración Americana sobre los derechos de los Pueblos Indígenas,
respetando, como estándar mínimo para la negociación, la Declaración de
las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
Requerimos a los Estados para que en la Declaración Americana se
incorporen las realidades específicas y diferentes de los pueblos
indígenas de la región.
b) El proyecto de Declaración Americana
de los Derechos de los Pueblos Indígenas debe reconocer plenamente los
derechos de los pueblos indígenas como pueblos con el derecho a la
autodeterminación sin discriminación. Ello se aplica a los pueblos
indígenas en los territorios no autónomos. (Artículo 3º de la UNDRIP).
c) Impulsar la elaboración y aprobación
de una Convención Americana sobre consulta previa y consentimiento
previo libre e informado para los pueblos indígenas y tribales.
En relación con los temas de la VI Cumbre de las Américas:
Con respecto a los Objetivos de
Desarrollo del Milenio (ODSM), se recomienda: Adoptar medidas efectivas y
eficaces para reducir el empobrecimiento extremo y la marginación
social y económica de los pueblos indígenas, como una prioridad de los
Estados de las Américas.
a) Los Estados deben adoptar medidas
eficaces para erradicar la discriminación y la violencia contra los
pueblos indígenas, especialmente de las mujeres, los niños, niñas y
jóvenes indígenas.
En relación con la seguridad: se urge a
los Estados para que adopten medidas efectivas y eficaces referidas a la
necesidad de seguridad y protección de los pueblos indígenas de las
Américas, en especial, los pueblos en riesgo de extinción y exterminio
físico y cultural, prioritariamente para los que se ubican en la Cuenca
Amazónica de los nueve países que la conforman.
a) Los Estados deben adoptar medidas
adecuadas para reconocer, restituir y proteger las tierras, los
territorios, el medio ambiente y las culturas de los pueblos indígenas
en situación de aislamiento voluntario o en contacto inicial.
En relación con los desastres naturales:
Exhortamos a los Estados para que se adopten medidas integrales que
prevengan estos desastres, que en su gran mayoría son causados por
acciones u omisiones humanas y políticas de los gobiernos.
a) Se recomienda analizar las
consecuencias que estos desastres naturales generan en los pueblos
indígenas y el mayor riesgo que tienen por la fragilidad de los
ecosistemas en los que habitan. Invitamos a los Estados a tomar en
cuenta los conocimientos y los aportes que los pueblos indígenas han
hecho a la humanidad para el manejo de la naturaleza y sus ecosistemas.
Con respecto a la integración física de
las Américas, es de gran preocupación para nosotros esta integración, en
la medida que está asociada con la extracción de nuestros recursos
naturales y encaminada a posibilitar su explotación, lo cual conlleva
serias y graves consecuencias en la vida de los pueblos indígenas.
Consideramos, esperamos y exhortamos para que el desarrollo no
signifique para nuestros pueblos mayor empobrecimiento y mayores riesgos
de exterminio. En relación con este tema debatiremos sobre las
consecuencias y el significado Plan Puebla Panamá, IIRSA y otros
megaproyectos que se planean para la integración.
a) En atención a lo anterior, se
requiere el consentimiento libre, previo e informado de los Pueblos
Indígenas cuando: i) sus derechos inherentes puedan ser afectados, en
particular los derechos relacionados con las tierras, el agua, los
recursos (inclusive los subterráneos) y los territorios (Artículo 26 de
la UNDRIP); ii) se contemple realizar actividades comerciales y de
desarrollo, incluidos los acuerdos de libre comercio y las actividades
industriales de extracción, en las que participen empresas
transnacionales en los territorios indígenas; y ii) cuando se ponga en
riesgo la pervivencia física y cultural del pueblo.
En relación con el acceso a y
utilización de tecnologías se recomienda: facilitar, apoyar y promover
el uso y desarrollo adecuados de tecnologías de la información y la
comunicación (TIC) para los pueblos indígenas, a fin de fortalecer su
bienestar político, social, educativo, cultural, espiritual y económico,
incluido los sistemas educativos indígenas.
a) Asegurar la libertad de expresión y
formular políticas públicas para la comunicación indígena, fundamentadas
en la comunicación y en las formas de transmisión de los saberes
propios.
En relación con los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas:
a) Adoptar medidas efectivas para
asegurar la protección contra las violaciones de los derechos humanos,
relacionadas con el derecho al territorio, el conflicto armado y sus
múltiples consecuencias, la trata de personas, la migración, el
desplazamiento forzado y la reubicación forzada de los pueblos
indígenas, entre otras.
b) Los pueblos indígenas de Colombia
manifiestan su preocupación por la presencia y el desarrollo del
conflicto en sus territorios ancestrales, por ello exhortamos a los
Estados de la región a instar al Estado Colombiano a trabajar en la
búsqueda de una salida negociada al conflicto armado, en la que los
pueblos indígenas como actores políticos y de paz, jueguen un papel
importante.
Finalmente, es nuestro deseo recordar
que las promesas de progreso y desarrollo que en algún momento guiaron a
toda la humanidad, ya mostraron a plenitud todas sus limitaciones y
efectos devastadores, sobre todo en países “altamente desarrollados”
como los europeos, en los que hoy en día la prioridad ya no es el
desarrollo, sino la forma de revertir todo el daño que se ha causado.
Los problemas globales necesitan
soluciones globales estructurales. Requerimos un amplio cambio en la
visión de la vida; la humanidad busca respuestas y los pueblos indígenas
planteamos el paradigma de la cultura de la vida, que es comunitario y
natural (CAOI, 2010).
Los invitamos a formar parte de esta
alianza por la defensa de la Madre Tierra y de la vida en todas sus
formas (Las plantas, los animales, los seres humanos etc.).
Bogotá, Colombia 12 de Marzo de 2012